martes, 22 de noviembre de 2011

El hombre y su perro



Esta es la historia de un hombre y su querido perro, ellos eran muy unidos, muy cercanos, eran la única compañía el uno del otro, y eso no era un problema para ellos. Vivian en una pequeña casita de madera en el bosque, era humilde, pero no necesitaban más que su refugio que eso, no necesitaban más hogar que esas maderas, ni más familia que la suya.
Un día salieron a cazar para poder comer algo sabroso esa noche, pues el hombre cumpliría años, ya ni siquiera sabía cuántos. Entonces se encontraron con otro cazador, él le saludo, le pregunto de donde era, conversaron un rato y el cazador termino abrazándolo y deseándolo feliz cumpleaños. Ese día el cazador invito al hombre a su casa, el se emociono muchísimo, se podía decir que era su primer amigo en muchos años, olvido por completamente a su fiel compañero y partió a casa de su nuevo amigo, el perrito comprendió la emoción del hombre y ni siquiera intento detenerlo o hacerse notar. Al día siguiente, el peludo animal despertó y vio que su amo y compañero aun no llegaba, y se empezó a preocupar, sentía hambre. Al cabo de un rato el hombre apareció, y saludo a su animal mientras este movía la cola, el hombre se acerco a la alacena, guardo unos pedazos de carne seca en su bolso y se fue sin decir nada más.
El pobre animal quedo muy triste y hambriento, pero decidió esperar a que su amo regresara, seguramente era algo importante. Ese día el hombre se divirtió mucho con el cazador, conoció a su familia y les conto alguna experiencias de su vida, se sentía realmente feliz, cuando llego la hora de ir a casa emprendió el camino con una enorme sonrisa en la cara, al llegar vio a su pequeño amigo triste, le acaricio un momento la cabeza y le dio algo de comer, después se fue a dormir temprano pues al día siguiente debía partir nuevamente donde su nuevo amigo.
Cuando el perrito abrió los ojos corrió a la cama de su amo para despertarlo y jugar con él, pero el ya se había marchado, entonces volvió a sentirse inmensamente triste, esa noche ocurrió la misma rutina del día anterior, el hombre llego, le acaricio la cabeza y le dio algo de comer, pero ya no jugaba con él, ya no salían juntos a cazar ni siquiera le hablaba como antes. Así pasaron muchos días, día tras día la misma rutina, el pobre animal cada vez se sentía más triste. Después de una semana decidió despertarse más temprano que el hombre y lo espero en la puerta, había decidido acompañarlo donde sus nuevos amigos, sin embargo el hombre cerró la puerta sin dejarlo salir. Luego de que ese plan fracasara unas cuantas veces, decidió pararse frente a la puerta para intentar que el hombre no se fuera, si no lo iba a llevar, al menos debía quedarse y jugar con el de vez en cuando. Sin embargo el hombre lo ignoraba, pasaba por su lado y se marchaba, el único momento en que recordaba a su amigo era para acariciarle la cabeza y darle algo de comer cada noche, comida que cada vez era más descuidada.
Un día el perro cansado de ser ignorado y de perder el cariño que antes tenía, decidió no dejar que el hombre se fuera a cualquier costo, ese día se escondió y cuando el hombre paso mordió fuertemente su pantalón pensando en que o lo llevaba consigo o se quedaba, pero no quería seguir perdiendo el cariño, compañía y amistad que había tenido tanto tiempo. En respuesta a eso, el hombre volteó y lo pateo en el hocico mientras gritaba - ¿Por qué haces esto? Perro estúpido – Ese día el pobre se sintió muy triste, y decidió partir en busca de un nuevo amo, que le diera todo el cariño que a él le gustaba dar y recibir.
Cuando al caer la noche el hombre llego a casa, se dio cuenta de que su viejo amigo ya no estaba, entonces se dio cuenta de su error y que lo había perdido para siempre, arrepentido esa noche lloro hasta más no poder.

Marcus Nesta

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